Potro

Si tuviéramos que resumir las bondades que nos ofrece la carne de potro, lo haríamos de la siguiente forma:
 
Muy roja, con gran aportación de proteínas, sin apenas grasas, muy rica en hierro y tan tierna que se deshace en la boca.

A pesar de que ha sido una carne que se come desde hace siglos, a mucha gente le provoca rechazo y el hecho es que es un producto que recomiendan para niños, ancianos, deportistas y personas con anemia. Su sabor es agradable, incluso con un tono dulce y con una textura muy especial. 

Su Cecina, chorizo, solomillo, filetes e incluso en carpaccio, la carne de potro es una verdadera delicia que tienes que incluir tanto en la alimentación tuya como en la de tu familia.